Los operadores pueden aprender el proceso fácilmente. Sofisticados algoritmos de control han sido desarrollados en nuestras propias operaciones durante muchos años con la finalidad de garantizar que la operación del proceso sea lo más sencilla posible.

Procedimientos sencillos de parada y arranque

Además, la facilidad para detener y reiniciar el proceso ISASMELT™ para corregir problemas operacionales es una ventaja de importancia. Normalmente, el horno se puede detener en 20 segundos y se puede arrancar en cinco minutos. Durante estos periodos se utiliza un quemador de retención para mantener la temperatura del baño hasta que sea posible el arranque. En caso necesario, el horno puede ser vaciado rápidamente debido al pequeño volumen del baño. Después de drenarlo es fácil restablecer el baño, el retorno a operación normal toma generalmente sólo unas cuantas horas. Incluso si el baño se enfría debido a la pérdida de control en los parámetros críticos (por ejemplo debido a una falla de suministro eléctrico) se puede volver a operar en cuestión de horas. En algunas otras tecnologías esto podría causar varias semanas de inactividad debido a la imposibilidad de refundir el baño solidificado.

Horno de diseño confiable

Los hornos ISASMELT™ utilizan sistemas de control altamente desarrollados y materiales refractarios, esto asociado a las técnicas de instalación adquiridas durante muchos años de práctica industrial garantizan un mínimo de mantenimiento a lo largo de muchos años de campaña. Generalmente los componentes refractarios no necesitan ningún tipo de mantenimiento siendo solo necesaria una parada para mantenimiento de 2 a 4 semanas de duración cada 2 ó 3 años para reemplazar los componentes fundamentales.

Operación sin toberas

Debido a que ISASMELT™ utiliza una lanza en vez de toberas, no hay problemas de bloqueo de toberas ni tampoco de desgaste del revestimiento refractario alrededor de ellas.

Lanza Versátil

El cambio de lanza es una operación sencilla y breve que puede ser mecanizada completamente y realizarse en menos de 30 minutos. La reparación de la lanza es un proceso simple y económico; pues sólo es necesario reemplazar la punta de ella. Las puntas de las lanzas generalmente duran varias semanas antes de que sea necesario su reemplazo. Las lanzas ellas mismas tienen muchos años de vida.

Mínima preparación de carga

Otros procesos necesitan que el material de alimentación se muela o seque. La alimentación de ISASMELT™ necesita un mínimo de preparación. En casos extremos, se puede alimentar materiales en forma liquida (lodo) al horno con la única desventaja sea el consumo de combustible en vaporizar el agua que entre. En algunos casos no es necesaria ninguna preparación, mientras que en otras aplicaciones la alimentación se aglomera, o se granula antes de cargarla al horno. En una fundición secundaria, se pueden alimentar grandes trozos de materia prima al baño. Por ejemplo, se puede incorporar a la alimentación pedazos de cobre recirculado de hasta 300mm de largo.